

¿Hoy te levantaste sin fuerzas para seguir?
¿POR QUÉ YO? Es una pregunta que a menudo nos hacemos cuando tenemos pruebas. Hasta llegamos a decir: ¡No me merezco esto! Aun sabiendo de que Dios permite las pruebas para nuestro bien, pensamos que de ellas no saldremos o que no podremos soportar el resultado de lo que eso representa. En el transcurso de la enfermedad de mi padre aprendí a conocer a Dios.

Dos ranas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo. Cuando vieron cuán hondo era, le dijeron que ya no avía nada mas para hacer, se debían dar por muertas.
Comentarios recientes
hace 1 año 29 semanas